Rebeca negó con la cabeza y respondió con suavidad:
—No te preocupes, ya cenamos afuera antes de regresar.
Carolina, sin embargo, recordó algo y, un poco molesta, le dijo a Rebeca:
—Sí, pero si hubiéramos sabido que mamá volvería esta noche, ¡habría sido mucho mejor cenar directamente en casa! Hace muchísimo, muchísimo tiempo que mamá no cena en casa.
Ya casi se le había olvidado cómo era cenar con mamá y papá.
Durante el último año y medio, aunque Rebeca había regresado muchas veces por Carolin