Al terminar de comer, Carolina dijo que quería regresar antes para prepararse y les pidió que se quedaran diez minutos más.
Al parecer, realmente tenía muchas cosas que quería compartir con ella.
Al verla tan entusiasmada y feliz, tanto Rebeca como Logan aceptaron.
Una vez que Carolina se fue con el chofer, en el salón privado solo quedaron Rebeca y Logan.
El silencio reinaba en el lugar.
Ambos se miraron por un instante. Luego, Rebeca sacó su celular y bajó la cabeza para ocuparse de sus asunto