—No es nada. —Natalia se rio, luego miró el reloj con expresión serena y dijo: —Ya casi es la hora, vámonos.
Logan: —Bien.
Saludó a los presentes en la sala de conferencias antes de marcharse con Natalia.
Rebeca, por su parte, siguió trabajando con los demás técnicos.
Como estaba preocupada por la salud de Úrsula, se había quedado básicamente en la casa de los Estrella desde el chequeo médico de Selena.
Esa misma noche, Rebeca dejó el Grupo Lafuente después de un día ajetreado y volvió para cena