Rebeca cambió de restaurante y, justo después de comer, su celular sonó dos veces.
Era Violeta enviándole un mensaje.
Rebeca lo pulsó y se dio cuenta de que lo que Violeta le había enviado eran dos fotos.
Los protagonistas no eran otros que Logan y Natalia.
Frunció los labios, no miró en detalle y salió de la página.
Justo cuando salió, entró la llamada de Violeta.
Rebeca hizo una pausa, pero se levantó y salió a contestar: —Violeta.
—Rebeca, ¡¿has mirado las dos fotos que te acabo de mandar?!
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