Sophia abre los ojos, ve el reloj en la mesita de noche.
- ¿Son las 6:30a.m?
Se levanta y se coloca sus zapatillas, se dirige al espejo de su maquillador, se sienta y se mira.
- Sólo fué una pesadilla Sophia, no te hicieron ninguna propuesta descabellada ayer. Todo fué un terrible sueño.
Sonríe, se levanta y se dirige al baño a ducharse. Sophia rebobina lo ocurrido, Robert Trivan queriendo hacerse cargo de su embarazo y de ella. Ella no creía en nada de lo que pasó. Las gotas de la regadera