El timbre de la mansión Trivan suena. Una de las srivientas abre la puerta.
Ernest Robinson está parado con Xavier a su derecha.
- Bienvenido señor Robinson.
La sirvienta hace una reverencia de respeto. Robinson se antepone a sus palabras y da unos pasos hacia dentro de la casa.
- Vengo a ver a mi hija. Sé que está aquí.
La sirvienta lo mira.
- La señorita Elisa aún está dormida.
Robinson pone cara seria. Elisa viene por el pasillo y descubre a su padre parado y Xavier mirando a los lados como