AVRIL STEEL
Como acto de buena fe, salimos en lo que parecía un paseo familiar. Amber colgaba de nuestras manos, aferrándose tanto a Chapman como a mí, al mismo tiempo que Aurora llevaba a mi pequeño George, meciéndolo con ternura para que no se abrumara con la salida.
Verona era una ciudad hermosa, destinada al amor, pues era el lugar donde la historia de Romeo y Julieta se desarrollaba. Aun así, yo… no me sentía bien, no estaba valorando la belleza de sus calles y la alegría de su gente. E