AVRIL STEEL
Me mantuve con la mirada perdida por el ventanal, viendo hacia el pequeño jardín que adornaba el edificio. Las imágenes seguían dándome vueltas en la cabeza y el corazón me dolía. Pegué mi frente al cristal y contuve mis ganas de explotar y maldecir a John. ¿Ese era el amor que me tenía? A primeras de cambio ya había aceptado casarse con la mujer que, según él, no significaba nada.
—Señora Steel… —El doctor Chapman interrumpió mi momento de melancolía—. La cirugía ha sido un éxit