AVRIL STEEL
Cuando desperté me tallé la cara con fuerza. Me sentía tan cansada que deseaba pasar el resto del día en la cama. Me senté sobre el colchón y al principio me asusté, pues la habitación se me hizo completamente desconocida. Al bajar mi atención hacia el vestido que portaba, recordé la fiesta y el viaje en avión. ¿En qué momento me había quedado dormida?
Bostecé casi hasta dislocar mi mandíbula y entonces vi un hermoso vestido azul colgando de un gancho. Iba acompañado de unas lind