DEREK MALONE
El sonido de la bofetada resonó en toda la habitación y, cuando me di cuenta, Martina estaba en el suelo, cubriendo su mejilla y con los ojos bien abiertos. Nunca había levantado mi mano contra ella, pero me había hecho explotar de ira cuando la vi subiendo las fotos a I*******m.
—¡¿Cómo carajos se te ocurre?! ¡¿Eres estúpida?! —grité furioso mientras borraba las imágenes no solo de su perfil, sino también de su teléfono.
—¡¿Por qué me pegaste?! ¡¿Estás loco?! ¡¿Qué hice mal?!