Mundo de ficçãoIniciar sessãoJOHN FOSTER
Como aquella vez que me robé a los niños de esa villa en Italia, me escabullí en la residencia nueva del doctor, esta vez como un sirviente de reemplazo.
Me calcé los guantes, me acomodé el elegante traje de servicio, sintiéndome como un pingüino conserje. Acomodé la servilleta de tela sobre mi brazo y con una elegancia que nadie jamás vería en un sirviente, caminé por la casa







