Como la llorona que era, le sollozé a Lily sobre lo que Nico me había dicho. Estaba decidido a asegurarse de que Nero se casara con Tallulah. La habíamos buscado en Google después de que Nico me dijera su nombre, y era preciosa.
Era rubia con hipnotizantes ojos avellana. Era muy menuda, a diferencia de mí. Yo tenía curvas de más, y estaba del lado más grande cuando se trataba de senos. No eran enormes, pero tampoco eran pequeños. No se parecía en nada a mí.
Nero volvería en unas horas, y no est