Ver a mi chica después de casi dos semanas en Rusia fue increíble. Me estaba volviendo loco solo de imaginar que algo pudiera pasarle mientras yo estaba fuera. Viktor había intentado de todo para acercarse a ella y había fracasado.
Por suerte, Carlos era perfecto para el trabajo de protegerla. Sabía que yo lo habría matado si algo le hubiera pasado a Serena bajo su vigilancia.
Ella fue a recogerme al aeropuerto y, cuando me vio, saltó sobre mí como si no pudiera estar más feliz de verme.
—Te he