Estelle
Me quedé completamente inmóvil mientras escuchaba sus pasos por la suite del hotel. No caminaba rápido, pero tampoco dudaba. Unos segundos después, se detuvo en el umbral del dormitorio. No me giré para mirarlo. No hice nada más que contener el aliento.
—Mírate —murmuró Rowan—. Al parecer, sí sabes seguir órdenes sencillas.
—¿Perdón?
—Lo que oíste. —Sus pasos se acercaron.
Giré la cabeza y lo atrapé en el reflejo del espejo. Rowan se quitó la chaqueta despacio, con la mirada clavada en