Capítulo V - Emanuel
Enfurezco. Vanesa me está haciendo lo mismo que años atrás, cuando nos conocimos. Le encanta provocarme, jugar a la seducción para después rechazarme con esa sonrisa inocente. La maldita, disfruta sintiéndose intocable. Me trata como algo más que un amigo, y después se hace la desentendida. Durante mucho tiempo creí que no lo hacía a propósito… hasta aquella noche en el bar.
Pero ya no soy el mismo iluso. Al principio sentí lástima por lo que me contó: cómo la relación con