Amistades complejas
Frederick pasó a buscar a Julia y fueron al hospital.
—Lamento que discutieras con mi hermano anoche —comentó Frederick mientras miraba por la ventana del consultorio.
—No importa —respondió ella, sentándose en la camilla—. Gracias por acompañarme
—¿Montoya, Julia? —llamó la doctora.
—Doctora... —Julia parecía sorprendida. Era la misma médica que había atendido a la esposa de Frederick en su último día de vida, apenas mes y medio atrás.
—Pasen por acá —indicó la doctora, hac