Se encontraba frente a la casa que vio crecer. Rememoró algunos recuerdos felices, pero se vieron interrumpidos por la imagen de su padre cayendo a sus pies. Aun podía sentir el abrazo que le dio viéndose reflejada en sus ojos.
Las persianas estaban cerradas, las plantas que con tanto cuidado regaba su madre, parecían marchitas. El miedo la arropó en sus frías garras y temió por lo que podía encontrar tras llamar a la puerta. Se armó de valor, abrió la verja y llamó al timbre. Pasaron varios mi