Mundo ficciónIniciar sesiónCapitulo 81: La vedad salió a la luz.
Ahí estaba, lo había dicho, lo que él hiciera con eso ya no era mi problema. Acababa de confesar que lo amaba, como él quisiera tomárselo, era su problema. Me había enamorado de mi jefe, de mi concuñado, del hombre que había Estado tratándome. De los mil perros durante todo este tiempo.
Pero sé por qué lo hac&iacu







