Mundo ficciónIniciar sesión—Maldición, que bueno que cedí ante la tentación, luego andabas por ahí pensando que yo no daba la talla, ¿no es así?
No puedo evitar soltar una carcajada por lo gracioso que la A tomado todo esto.
—¿Estabas bebido, estabas casi dormido?
—Así que abusaste de mi abusaste, de un hombre indefenso en su cama.
—¡Por supuesto que no! ¡Tú comenzaste a besarme primero!







