El riesgo de intentar
La mansión Salvador se despertaba con una belleza particular esa mañana, un resplandor que solo podía atribuirse a la ausencia de Antonio. Era una ausencia que llenaba de alegría el despertar de Verónica, y dibujaba una sonrisa en su rostro al abrir los ojos. A pesar de ello, un velo de tristeza pesaba en su corazón, una sombra provocada por las duras palabras que había intercambiado con su prima Elisa el día anterior. Verónica permanecía aún recostada, contemplando cómo l