En las profundidades de las miradas
No puedo precisar exactamente qué pasaba por la mente de esa persona al presenciar tanto escándalo, pero cuando Charles intentó acercarse al intruso, este salió corriendo despavorido. El joven soltó un suspiro de frustración y estuvo a punto de seguirlo, pero la mano suave de Verónica lo detuvo. Él la miró, y ella acarició suavemente la mejilla del joven, logrando que sus nervios se relajaran por completo.
—Voy yo —comentó la joven con suavidad—, intentaré ra