Sekhmet.
Salimos todas en la camioneta.
El estado de confusión en el que estaba sumida era bastante comprensible.
—El chico con el que pelee —murmuro por lo bajo llamando la atención de mis amigas.
—¿Lo conoces? —cuestiono Soraya y yo me giré en su dirección con una mirada que solo Darla era capaz de descifrar.
—Es el del polvazo; ¿Verdad? —realize un asentimiento de cabeza, cerré mis ojos a la par de aquella acción y respire profundamente; provocando que todas soltaran un gritillo