Salir a dar una vuelta con Julio después del trabajo es una rutina que tenemos desde hace un tiempo, me sirve para distraerme y poder hacerle cariño a otros perros, siempre y cuando a él le agraden, es un poquito celoso y no le agradan todos los perritos del parque, tiene sus amigos y otros son sus archienemigos.
Pero lo que no sabía es que esta salida terminaría así, con Daniel y Tara acompañándonos de regreso a casa. Realmente no estaba prestando a tensión cuando Nicolás se acercó a hablarme