El frío de Londres era distinto al de Barcelona, y el viento que soplaba a través de la terminal del aeropuerto le daba la bienvenida de una manera tan familiar que Ivanna no pudo evitar sentir una mezcla de emociones al pisar de nuevo aquella ciudad.
Había dejado tanto allí, tantos planes sin terminar, tantas ilusiones en pausa, y ahora volvía con una nueva determinación que la hacía sentir más fuerte, más decidida.
Había tomado la decisión y no pretendía retroceder.
Apenas salió al área de es