Los días parecían pasar de forma cruel para Ivanna.
Desde que supo cuándo él se iba, era como si las horas corrieran más deprisa y entre el tiempo que perdía en el trabajo, sentía que desperdiciaba tiempo, tiempo en el que podría estar compartiendo con él. Sin embargo, las horas a su lado eran perfectas.
Ella había notado que Hugo parecía disfrutar tanto del paisaje como de la calma, pero no iba a permitir que se fuera sin un recuerdo imborrable. Había planeado una pequeña salida nocturna en la