Aquella discusión con Hugo tardó poco; él no podía decirme qué hacer, solo yo podía decidir lo que iba a acontecer con la situación de Gabriel.
No era como que me arrepintiera de haberlo denunciado, no, pero… ¿incluso mis padres estaban de parte de él?
Había llorado tanto que otra vez me quedé dormida hasta la hora de recoger a mis hijos.
Para ellos era muy confuso que nos estuviéramos quedando en casa de Hugo o que su padre fuera llevado por la policía; mi cara golpeada, pero ¿qué podía explic