Mundo de ficçãoIniciar sessãoEleanor
Mis manos inertes sobre mis piernas, cubiertas de sangre seca.
Mis piernas entumecidas. Supongo que ya había pasado tiempo desde que me senté en esta silla y me quede viendo fijamente a la pared blanca.
Tome una respiración, llenando mis pulmones de aire con aroma a fármacos.
Siempre he odiado el olor de los hospitales.
Sentía la cara seca, quizás por las lágrimas, o alguna mancha de sangre.
Me estremecí ante el







