Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 24.
Me veo en el reflejo del espejo, llevándome las manos entrelazadas al pecho, angustiada. La noche brilla en lo más alto del cielo mientras yo tengo la visión en mis ojos de un tono avellana. Estoy tan apagada que no me reconozco. Ni siquiera hay un brillo de esperanza en mí.
Me siento acorralada con una decisión que podría cambiar mi destino.
He sido de esas chicas que se comían al mundo, pero hoy el mundo me está comiendo a mí y no







