67. Ya casi
Llegamos a la casa, mi cuerpo ya está hiperventilando nos bajamos y en mi mano tengo el maletín, lo aprieto como lo más sagrado que tengo porque precisamente eso es lo que significa, algo muy preciado luche hasta cansarme por todo esto ya buscare la manera de librarme de este idiota, no puedo esperar más tiempo desde ya mismo debo actuar, empezare cambiando mi vida hacia el lado que deseo que este, subo hasta la recamara y agarro el telefono marco él numero de Sebastián, escucho como Manuele no