Mundo ficciónIniciar sesiónRachel me ofrece una copa de whisky, conduciéndome a la amplia cocina del apartamento, explicándome no sé qué cosas y que, por culpa de su trasero, que se mueve tan sensual de arriba abajo, me está causando gran distracción a sus palabras. Ese vestido le queda como una segunda piel. Le resalta su hermoso cuerpo de una manera que solo me dan ganas de arrancárselo y hacerla mía sin contemplaciones y hasta el amane







