Mundo ficciónIniciar sesiónNo dije palabra alguna, pues no hay tiempo que perder y hay mucho por hacer.
—Lo segundos corren en el reloj, ternurita — sonríe malicioso y estampa sus labios sobre los míos —. Déjate de besos, esos me los das luego.
Ríe, subiéndome el vestido de un solo tirón hasta mis caderas.







