—Las videntes suelen tener sus trucos —advirtió Gavin—. A veces, el precio que piden a cambio no vale lo que ofrecen.
—Vamos a ver si Erik puede ayudarnos a conseguir un trato justo con la vidente que él consultó —respondí.
Gavin levantó las cejas.
—No sabía que había ido con una —dijo, lanzándome una mirada rápida antes de volver la vista al camino—. ¿Por qué motivo la visitó?
Ese era el momento... tenía que decirle toda la verdad, y lo hice. Le conté todo lo que Erik me había revelado sobre Ir