—¿Me permites demostrarlo? —me preguntó, pasando a mi lado. Se acercó al equipo de tiro con arco y se colocó el carcaj en la espalda. Tomó una flecha, recogió el arco del suelo y caminó hacia el objetivo, posicionándose a cierta distancia.
Colocó la flecha en el arco y soltó la cuerda. Dio en el blanco en cuestión de segundos. Estaba a punto de decirle que estaba bastante cerca del objetivo y que hasta un niño pequeño podría hacerlo. Pero entonces se alejó del blanco, ganando más distancia y rep