Punto de Vista de Judy
Tabby estaba un poco achispada cuando llegó. Me mostró una gran sonrisa y envolvió sus brazos alrededor de mí en un gran abrazo. Se veía exactamente igual que la última vez que la vi, pero más fuerte, y su cabello estaba más corto.
—Hueles a tequila —me reí entre dientes, jalándola dentro de la habitación.
—Acabo de regresar de una patrulla y tomé algunas copas con otros de la fuerza —admitió—. Te llamé desde el bar al final de la calle.
—Es tan bueno verte, Tabby —fui sin