—Deberías haberme dicho que estabas embarazada —finalmente habló después de lo que se sintió como una eternidad.
Asentí, mis ojos cambiando al suelo.
—Lo sé. Yo...
—Fue estúpido y peligroso para ti continuar trabajando sabiendo de tu embarazo. Si lo hubiera sabido, te habría sacado de ese puesto —dijo, negando con la cabeza—. ¿Sabías que estabas embarazada cuando quedaste atrapada en esa explosión?
Sabía que ya conocía la respuesta, así que mentir sería inútil y posiblemente peligroso.
—Sí —susu