No obstante, algo la detuvo de seguir resistiéndose a mí; sus ojos se dirigieron hacia la loba negra, y observamos mientras cambiaba de forma, regresando a su estado humano.
Mi mandíbula casi tocó el suelo; Sammy estaba parada ahí en toda su gloria. Estaba completamente desnuda y debía que admitir que, tenía un gran cuerpo. Su cabello era largo y le colgaba sobre los hombros, cubriéndole los pechos.
Rápidamente agarró su ropa del suelo y se cambió.
¿Sammy fue la gran loba negra que me salvó?
¿Có