Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 28
Mi estómago ruge al sentir el beso de despedida por parte de Damián aún siendo muy temprano en la mañana. Sus ojos se veían cansados, como si hubiese llorando toda la noche. Mi mano intranquila tomó la suya logrando que el magnate se estremeciera y negara dándose ánimos a sí mismo. Como pude me apoye sobre la cama y me senté en el borde de esta para así rodear mis delgados brazos alrededor d







