La perdí

Alan

Llegué hasta la casa, luego de esa pequeña discusión con mi abuelo y una gran decepción que me llevé solo podía buscar la manera de saber como deshacerme de ellos.

Los perros guardianes de Will se atravesaron evitando que pudiera pasar.

—Lo siento, pero no puede ingresar a la propiedad.

—Ustedes aquí no me prohíben ingresar a mi propia casa. Si Willie dio la orden, me importa muy poco. Si ustedes valoran un poco su trabajo lo mínimo que pueden hacer es no ponerse en mi contra.

—Tenemos
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