Eleanor, ya estaba más calmada al ver que Merritt estaba es casa, aunque aún seguía enojada, él, no había ido al médico como le pidió y se había concentrado ese día en resolver asuntos en las empresas sucursales, sin informarle a ella para nada.
Así que esa noche se durmió algo contrariada con su esposo, a la mañana siguiente, se levantó muy temprano y llamó al médico de la familia y pidió un espacio para que Merritt fuese atendido.
Cuando entró nuevamente en la habitación, él ya estaba listo