Eleanor,se dedicó a cuidar su embarazo permaneciendo en casa, sin una rutina de esfuerzo en su trabajo. Si tenía que ocuparse de las cosas del consorcio, lo hacía desde casa sin andar con estrés, todo bien controlado y vigilado por el médico. El anciano Connor Foster, llegó un día a casa a visitarla, al verlo, ella se sintió tan emocionada, amaba a éste hombre tan sabio e importante en su vida.
— Hola, ¿Cómo está ésta mujer hermosamente embarazada?— preguntó el anciano Foster.
— ¡Feliz de vert