Así empezó su vida en el consorcio, reunión tras reunión, viajes de negocios, casi no tenía tiempo para verse con la chica con quién estaba saliendo, pobre Mila, muchas veces se quedaba esperando para salir a cenar con él y tuvo que conformarse con disculpas.
Ella tenía que estar consciente de que él no era un hombre común y corriente, que a pesar de su juventud, era un importante hombre de negocios.
Conocía a Mila desde la secundaria, cuando asistían al mismo colegio, ella tenía quince años y