51. OWEN DESPIERTO
GREYSON
Reviso a Owen y sigue igual.
Nadie sabe por qué no reacciona, quizás su cuerpo esté sanando, o algún problema con su lobo.
Kaos ha intentado llamarlo, pero no hay respuesta. Estoy angustiado al verlo con los ojos cerrados.
—Hijo, ¿qué voy a hacer? —suspiro sentándome en la silla a su lado, con las manos en el rostro, apretándome las sienes.
Jamás me había sentido así, siempre he sido un hombre de decisiones precisas y rápidas.
—Owen, hay algo que tengo que confesarte —comencé a hablar a