25. SOY EL PEOR PADRE
GREYSON
“Leila, las cosas no son así…”
“Ajá, porque yo me chupo el dedo”.
Corto la conversación con ella. Aunque quiera, no tengo cómo responderle a lo evidente.
Doy un suspiro de alivio al saber que se marchan y Ava se queda de nuevo sola.
Winifred no es idiota y ciertamente el olor a sexo era difícil de tapar.
A través de la esquina en la ventana la espío.
Frunzo el ceño al verla quedarse mirando al suelo, de frente a la puerta; su espalda se ve tan triste.
Mis propios remord