116. LA FUGA DE UNA TRAIDORA
NARRADORA
Owen y Alex se quedaron solos un instante.
—De verdad que ella es tan increíble como la describías —Alex confesó en un suspiro.
Owen siempre hablaba de su amiga alocada de la juventud. De lo genial y buena que era en todo.
Incluso en ocasiones le tuvo celos tontos.
—Ella es más increíble aún —Owen asintió, apartando al fin sus ojos de la espalda de su padre y de esa madre amiga que el destino le había mandado.
—Ahora ya todos lo saben, mi amor. La verdad es que tu padre lo tomó mejor