104. AL BORDE DEL PELIGRO
AVA
Un parloteo constante se escuchaba en mis oídos.
Mi mente estaba aún revuelta, confundida, pero comencé a abrir los ojos lentamente.
Calor, hacía mucho calor.
Mis manos estaban atadas a mi espalda. Retenida contra una columna.
¿Dónde me encontraba? ¿A dónde nos había traído ese hombre?
Mi cerebro reaccionó de repente.
Recordé la pelea en el bosque y luego habíamos sido engullidas por un torbellino.
No supe nada más hasta ahora.
—Jamás me imaginé que nos volviéramos a encontrar de esta maner