Capítulo 50.

Cuando él me "reclamó".

Recordaba ese día. Claramente estaba tan adolorida que no presté atención a nada más.

—En los resultados… —me obligué a preguntar— ¿aparece que soy fértil?

Eso sí hizo que detuviera la mano. Levantó la cabeza y me miró con dureza, como si la respuesta fuera tan obvia que le costaba trabajo creer que yo la preguntara.

—Solamente se pueden reclamar a las hembras fértiles, osa.

Sentí cómo me faltaba el aire.

No podía ser.

No podía ser verdad.

Fértil.

Un vacío frío se abrió
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