Capítulo 106. Reinelle
La siguiente vez que desperté no fue con tranquilidad.
Me encontraba agitada, el corazón me latía demasiado rápido y por mi cabeza solo pasaba un pensamiento que me hacía apretar los muslos: sexo. De ese sexo salvaje y desenfrenado del que siempre había huido, del que me incomodaba escuchar cuando Lia y el Alfa Alan o cuando Rowan y la doctora se ponían cariñosos y yo inventaba cualquier excusa para salir a patrullar y escapar de los sonidos.
Hace unos meses de verdad me incomodaba. ¿Ahora mism