Alessandra Dumont
el silencio envolvía el penthouse roto únicamente por el sonido pausado y profundo de la respiración de Alistair. Yacía tendido boca arriba sobre las sábanas revueltas de la cama king-size, con el torso desnudo y marcado por las huellas de nuestra batalla reciente, completamente entregado a un sueño pesado y reparador. Su rostro, liberado de la máscara de fría autoridad que imponía ante el mundo exterior y ante los Ferrero, mostraba una expresión de absoluta paz que pocas vec