Alessandra Dumont
El zumbido del extractor de aire de mi cubículo y el roce constante de los ratones ópticos contra las alfombrillas son los únicos sonidos que me devuelven a la realidad del piso de arquitectura. Me encuentro sentada frente a la pantalla, con la mirada fija en las líneas de código del sistema, intentando disipar la adrenalina que todavía me corre por las venas tras el tenso enfrentamiento en la sala de juntas. Verónica continúa sentada a unos metros de mí, guardando un silenci