Antes de venirse, Dmitry sacó su miembro para que su eyaculacion terminara ahí, sobre la piel desnuda de sus glúteos.
Instintivamente gimió, lo que acababa de ocurrir no se comparaba con lo que había pasado en Mónaco, la verdad era mucho mejor.
Sarah percibió el calor que emanaba su esperma, se sentía extraño y un tanto asqueroso, pero trató de no pensar en ello, para no vomitar claramente. Se concentró en su propia respiración y tambien en rememorar y guardar para sí misma esa noche. La primera